"El vino se refina con sabia y amorosa cura en la bodega pero se construye en la viña".
Es con esta filosofía que la familia Dalfiume, nombre presente en el sector vitivinícola desde tres generaciones, adquiere la Villa Poggiolo, una empresa agrícola extendida por 80 hectáreas, casi enteramente cultivadas con viñedos, sobre las primeras colinas de Castel San Pietro Terme.
La atenta selección de los clones varietales, la posición ideal, la composición del terreno y el particular microclima de la zona, hacen que se produzcan vinos de elevada calidad, todos rigurosamente con Denominación de Origen Controlada o con Indicación Geográfica Típica.
Todas las operaciones agronómicas dentro de la Villa Poggiolo se realizan en el respeto del Reg. CEE 1257/99, reglamento que limita el uso de productos químicos de síntesis, sea en términos de tipo que de cantidad, el aporte de elementos nutritivos químicos y las operaciones agronómicas que realizar sobre el terreno. Todo focalizado para proteger lo más posible el ambiente y obtener un producto más natural.
Dos son las directoras que guían la familia Dalfiume en el cultivo del viñedo y en la preparación de los vinos: el intento de la máxima calidad a través de las más modernas tecnologías y las más atentas búsquedas, y la tipicidad de los productos en el respeto de la tradición.
La justa elección de la época de la vendimia en base a los índices de maduración, los tiempos diferenciados de cosecha para tener en la bodega tipologías distintas, el inmediato prensado blando después de la recogida mediante prensas pneumáticas, la limpieza del mosto a frío antes de la fermentación, el control computerizado y constante de las temperaturas, el uso de levaduras seleccionadas y el continuo control del mosto por parte de enólogos expertos, garantiza el conseguimiento de vinos de óptimo prestigio. Barricas de roble para el envejecimiento junto con tinas de acero isotérmicas para la perfecta conservación de los vinos y una instalación de embotellamiento a la vanguardia, garantizan un producto de absoluta calidad.
El arte de vinificar bien es desde siempre gusto, sensibilidad, armonía de aromas y perfumes en un único equilibrio: propio lo que podréis encontrar saboreando los vinos de Villa Poggiolo.

Dos hermanos inseparables logran con la fuerza de la voluntad, el sacrificio y la grande pasión por la enología, transformar en sueño una realidad sólida y concreta.
La nueva generación
Con el mismo orgullo y entusiasmo de los padres, Silvia y Davide se preparan a recoger el "testimonio" en la conducción empresarial, proponiéndose de alcanzar nuevos sucesos.

Osvaldo Albertazzi
Su experiencia en la viticultura, la terquedad y la tenacia que lo distinguen, han hecho posible durante el pasar de los años, la transformación de una simple colina en un jardín con vides cual es Villa Poggiolo.